Así como hay formas de entrenar para ahorrar tiempo, existen alimentos y métodos que pueden ayudarte a maximizar la capacidad de tu cuerpo para tus objetivos.

Comer los alimentos correctos antes y después del entrenamiento ayudará enormemente a lograr tus objetivos. Comer bien ayuda a quemar grasa, construir músculo magro y acelerar la recuperación, además de mantener a tu cuerpo con energía.

PRE-ENTRENAMIENTO

Qué y cuándo comer cambia de persona a persona, pero aquí hay algunas recomendaciones:

1. ¡Come algo! Si entrenas pesas con el estómago vacío, estarás cansado y malhumorado para la mitad o final de tu entrenamiento en lugar de sentirte motivada y con energía para continuar con el día. Trata de tomar una pieza de fruta o media taza de yogur antes de ir al gimnasio, ¡lo suficiente como para mantener la glucosa en la sangre desde un estado de ayuno!

2. Lo que sea que comas debe de ser fácil de digerir. He aprendido esto de la manera difícil, pero aléjate de los alimentos grasos o con alto contenido de fibra antes de entrenar. La grasa retarda la digestión. Sí, incluso grasas saludables como nueces, mantequillas de nueces y aguacate, lo que significa que no tendrás esa energía inmediata para usar en tu entrenamiento. Cumpla con los carbohidratos fácilmente digeridos antes de un entrenamiento (¡como un plátano!).

3. Come lo suficiente, pero no demasiado. Los alimentos de alto volumen (especialmente los líquidos como los batidos) pueden trastornar tu barriguita. Come lo suficiente como para sentirte lleno de energía, pero no demasiado para evitar hacer una serie de ejercicios abdominales (usa esta regla como guía). Si normalmente comes una comida completa antes de un entrenamiento, trata de comer la mitad de tu almuerzo antes y la mitad después; ¡comerás menos de esta manera!

Yo prefiero tomarme una proteína IsoPept Zero antes de entrenar junto con una pieza de fruta. Hace lo necesario por mi: tengo fuerza/energía constante y no estoy incomoda durante mis entrenamientos.

4. Presta atención a lo que bebes. Si eres fan de las bebidas deportivas pueden no ser una buena idea. Muchas de ellos tienen tantas calorías y tanta azúcar como cualquier otro refresco.

POST ENTRENAMIENTO

Si, es verdad: ¡Lo que comes después de tu entrenamiento es tan importante como la nutrición previa al entrenamiento! Estos son mis consejos después de que hayas matado tu sesión de entrenamiento:

1. Come dentro de 1.5 horas. Después de tu entrenamiento, tus reservas de energía serán bajas, por lo que debes de volver a llenarlas. Cuanto antes puedas comer algo que contenga proteínas y carbohidratos, antes comenzarás a hacer que tu cuerpo construya y repare tus músculos. Intenta obtener tu comida post entrenamiento dentro de las 2 horas de haber terminado.

2. Pro-pro-proteína en polvo son una solución. La forma más rápida de cargar combustible en tu cuerpo es un shake de proteína, que es muy útil para mantenerte satisfecho hasta que puedas tomar una comida completa. Los líquidos se digieren mucho más fácilmente por el cuerpo que los alimentos. ¡Busca whey protein isolate o hydrolizadas porque se absorbe en el cuerpo súper rápido! Esto no me falta después de mis entrenamientos, pasadas ya 2-3 horas hago una comida.

3. ¡Arroja la basura! Hacer ejercicio no es una excusa para ir a casa y devorar comida rápida y pasteles. No se puede entrenar una mala dieta, ¡así que entrena duro y nútrete! Dale a tu cuerpo las herramientas necesarias para que te lleve a tu objetivo.

¿Algo más?

¡Agua! No olvides beber mucha agua durante y después de tu entrenamiento. Tu cuerpo perderá agua durante el entrenamiento, por lo que DEBES rehidratarte para seguir desempeñando lo mejor posible. Puedes agregarle BCAA´s y verás la diferencia que hace en tu resistencia y recuperación 😉

Una alimentación constante y limpia combinada con el entrenamiento con pesas sólo te ayudará a alcanzar tus objetivos. Recuerda, si estás buscando planes personalizados a tus objetivos con estructuras de comidas junto con entrenamientos, revísalos aquí.