El Año Nuevo ha venido y se ha ido. ¿Hiciste una resolución de Año Nuevo? ¿Sabías que sólo el 41% de las personas hacen resoluciones de Año Nuevo, y apenas la mitad mantiene su resolución después de enero?

Hay un montón de razones por las cuales las personas se dan por vencidas apenas llega febrero, en el trasfondo es que puede ser que:

  • Establecen objetivos demasiado elevados.
  • Las resoluciones son poco realistas y esperas resultados en cuestión de meses llevándose desilusiones.
  • La falta de planificación detallada, no tienen idea de cómo lograrlo.
  • Falta de autoconfianza y seguridad.
  • No pedir apoyo o guía de alguien experto en el tema.

Para poder cumplir con nuestras resoluciones, es fundamental que comprendamos las diversas trampas que pueden surgir en el camino. Las primeras dos semanas en enero pueden parecer fáciles, pero ¿qué hay de finales de febrero o marzo?

Empieza con moderación y de poco a poco se llega a lo grande. 

Un mal hábito se desarrolla a través del tiempo. ¿Cuántos años llevas sin comer saludable y balanceado? ¡¿verdad?! Así que el adquirir un buen hábito también requiere tiempo.

Ahora, enfócate en un cambio a la vez. Si, por ejemplo, tu meta es hacer ejercicios más a menudo, planifica ir al gimnasio tres o cuatro veces a la semana en vez de cinco veces a la semana. Si te gustaría comer equilibradamente, comienza por reemplazar lo refinado por integral, o incluir una porción de verdura cada día. Tu te conoces bien y sabrás desde donde partir y como ir avanzando poco a poco.

Acuérdate, que no es la amplitud del cambio lo que importa, sino el acto de reconocer que los cambios positivos en tu vida son importantes y que estás trabajando para lograr esa meta un paso a la vez.

Mantenerte en curso aún en tiempos difíciles.

Situaciones de estrés siempre hay, y la verdad es que nadie vive con una actitud positiva en una burbuja rosa, cosas “malas” pasan, así es, nada que puedas hacer para controlar ese aspecto de la vida

¿Qué hacer cuando los ánimos están abajo?

¡Hazlo! Como lo he publicado: No siempre estarás motivado, tienes que ser disciplinado. Auto-oblígate. No olvides tus metas y lo que es a largo plazo por darte un momento de satisfacción.

Si yo sé, es muy rico y fácil salir del trabajo después de haber tenido un mal día, comprar un pizza y dirigirte al sofá y ver una comedia. ¿Pero que pasa al día siguiente? Y no hablo del sentimiento de culpa, sino que tienes que volver a lidiar con el trabajo, persona y querrás hacer lo mismo y estás en un ciclo. Nada cambios y te encuentras justo donde no querías estar.

El punto es no puedes cambiar las cosas a tu alrededor pero si puedes cambiar tus hábitos, ten control sobre tus decisiones y como reacciones a lo adverso.

Nutrición

¿Qué dijiste: “otra vez Tatiana con la alimentación? Pues si, los alimentos que comemos juegan un papel muy importante en nuestro éxito de lo que la mayoría de la gente cree. Por ejemplo, cuando estamos estresados, enojados o molestos, tendemos a comer nuestros alimentos favoritos para hacernos sentir mejor, y obviamente tienen poco valor nutricional, altos en grasas y calorías. Esto crea un patrón de mentalidad donde el cuerpo recuerda la situación, así que la próxima vez que vivas esa situación “mala” anhelarás la misma “mala comida”. Y otra vez, estás en un ciclo. Estudios recientes también han encontrado que la comida rápida está vinculada a un mayor riesgo de depresión. Afectándote mentalmente, disminuyendo significativamente tus posibilidades de alcanzar tus objetivos. Para resumir, lo que comes es lo que te alimenta, así que acepta alimentos nutritivos y de alta calidad y notarás la diferencia en tu actitud.

Nutre tu éxitoTe aleja del éxito
AguaHotdogs
Fruta fresca en moderaciónPasteles
Vegetales, ¡muchos!Galletas
NuecesSoda
Pescados y carnes magrasComida rápida
Comidas fermentadasComida frita
Tes herbalesDeshidratación
Chocolate amargo sin azúcarSnacks llenos de azúcar.

Entrenamiento.

Algunas personas disfrutan el entrenamiento y el ejercicio, mientras que otras luchan a través de él. Independientemente cual sea tu situación, cambiar tu rutina es una excelente manera de mantenerte fresco y no llegar al aburrimiento.

Cambia la intensidad: si te has centrado en el ejercicio de alta intensidad, prueba algunos ejercicios de baja intensidad y viceversa. En lugar de la clase de spinning, intenta yoga. En lugar de caminar, intenta saltar la cuerda o una clase de kick boxing. No me refiero a cambiar tu rutina cada semana, sino auto-exígete, incrementa peso, menos descanso, etc. Si cambias rutina cada semana, cada mes tu cuerpo no se adapta al cambio, generando hormonas de estrés.

Ahora, no te funciono lo que acabo de decirte, tómate un día libre. Un poco de descanso te hace mucho bien. Tomar uno o dos días no causará una disminución en tu estado físico. De hecho, a veces ese descanso puede ser exactamente lo que tu cuerpo necesita (mental y físicamente). Sólo no permitas que sean más de dos días y que pierdas ritmo de tu rutina de ejercicios.

Todos tenemos momentos de debilidad. Y no siempre tienes que lidiar solo con eso, busca apoyo de aquellos que puedan entender lo que está pasando y que han estado en tu situación. Únete a grupos (en línea o en persona) con ideas afines que puedan relacionarse con tus luchas y mantenerte inspirado. Aprovecha las redes sociales, créanme que no están solos y los únicos con anhelos.

Tal vez te verás en la necesidad de alejarte o mantener algo de distancia de personas cercanas pero si te están deteniendo en tu evolución NO tiene nada de malo, alejarte. Debes hacer lo necesario por tu bienestar.

¿Cómo ves? ¡¿Listo para este año hacer la diferencia?! Pon tu objetivo, planifica estableciendo cambios pequeños con fechas limites y ve agregando más en el camino. No es imposible ni difícil, es mentalidad correcta, guía de algún experto si es necesario y hacer algunos ajustes.

=)