La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, y una de sus características es que es elástica. Cuando ganamos unos kilitos o perdemos grasa la piel se va estirando y encogiendo. Este “estira y encoge” es lo que nos pasa factura con estrías y flacidez.

La alimentación, la edad, el ejercicio y la genética son algunas de las cosas que influyen. Lo ideal es si vas a entrar a un plan de perdida de grasa que sea poco a poco para que tu piel tenga tiempo de regenerarse también. No hagas dietas muy bajas en calorías y con mil cardio, perderás más musculo que grasa y la flacidez se vuelve mucho mayor.

Cuida tu alimentación

Lo que comes tiene un impacto directo en tu cuerpo, absolutamente todo tiene una respuesta hormonal y química en ti. Un buen plan alimenticio ayuda a generar una respuesta positiva.

Uno de tus grandes enemigos es el azúcar, porque interfiere en la síntesis de colágeno, envejece la piel e incrementa la grasa corporal como ningún otro alimento. Trata de consumirla en la menor cantidad posible, solo en momentos específicos como en tus comidas libres o cheat-meals. Sustitúyela por stevia.

Consume más vitamina C, es la precursora del colágeno, ayuda a que tu cuerpo la metabolice. Esta la puedes obtener de muchos alimentos, como en el pimentón y los cítricos: la naranja, la mandarina y la toronja son algunas de las frutas que la contienen. Pero yo prefiero el suplemento porque siempre será más efectivo porque puedes controlar las dósis. Yo consumo 1g diario.

También colágeno es un suplemento diario para mi junto con vitamina C y omegas. Muchos suplementos de colágeno vienen ya con vitamina C incluida. Puedes tomar de 5-10g de colágeno diarios.

Trata de minimizar los alimentos procesados, aquellos que vienen en un empaque y tengan más de 5 ingredientes. Todos los que contengan mucha azúcar y poca fibra son los principales saboteadores y oxidantes, es decir que te envejecen.

Los vegetales verdes, frutas cítricas y la proteína van a ser tus aliadas para mejorar la apariencia de tu piel. Por supuesto el agua, el estar hidratado influye muy positivamente, mejora el color, luminosidad y aspecto. Además de ayudar a mantener tu metabolismo activo, controlar el apetito, ayuda a la pérdida de grasa.

Entrena con pesas

Como los músculos son tu soporte, al fortalecerlos ayudarán a que tengas menos flacidez. Puedes hacer cardio pero las protagonistas serán las pesas para mantener todo en su sitio.

Después del embarazo siempre queda algo de flacidez, también depende de la genética y de cómo te cuidaste en ese período. No existe un método milagroso, es algo que se corrige poco a poco con paciencia.